"Fotos de Ofrenda de día de muertos"
El día transcurría de forma muy lenta y empezaba a caer la tarde lentamente,era momento de iniciar mi excursión a la ofrenda del día de muertos, que estaba situada en la explanada del zócalo de la ciudad de México.
Aborde el metro lo mas antes posible,para evitarme el conflicto de el exceso de gente, que se encuentra en el metro esperando, también para abordar.
No tarde ni 20 minutos y ya me encontraba en la explanada,subí los escalones del metro y me sorprendí porque vi infinidad de personas de todo tipo,viniendo desde lugares muy lejanos solo para una actividad, observar el resplandor de la bella alfombra que de manera mágica, cubre la explanada del zócalo, con un motivo,recordar y venerar a los muertos, no olvidando por ningún motivo ,nuestras tradiciones.
Empece a recorrer, cada centímetro del zócalo,observando la inmensa variedad de ofrendas que se encontraban de todos los estados de la república mexicana,fue tan grande mi impresión de ver tan hermosas ofrendas,que no dejaba de decir que como México no había dos,sintiendo como se debe de sentir un mexicano,orgulloso de su país,por sus tradiciones, por su alegría que jamas se agota y su hermoso entorno que lo rodea.
Era para mi un orgullo, observar las diferentes ofrendas que se encontraban situadas en la explanada,cada una teniendo un estilo propio, de cada estado,contando con la oportunidad de ver,esa gran alfombra que no tenia fin, ni hora de cierre.
El olor que yo percibía era completamente, algo fuera de lo común, las flores de cenpasuchilt ,esparcían su olor cada ves mas, llegando a un momento en que ese aroma que soltaban las plantas, empezó a convertirse en el perfume, que le daba el toque mágico a la ofrenda,ya concluyendo casi el recorrido, me percate de esos disfraces, que crean o no le dan también un toque muy esencial, mirando como los niños y sus padres Iván disfrazados con una alegría que era difícil de ocultar, al igual que yo iba con mis familiares, llegando a su fin.
Llegando a la conclusión, de que esa tradición aparte de venerar a los muertos, tiñe de naranja todo México, disfrazando de un entorno bello, lleno de alegría y de fiesta que nunca tendrán fin.
Teniendo como obligación transmitirles esas tradiciones a mis hijos, para nunca perderlas, teniendo como resultado, que la ciudad de México es un enigma sin resolver.










